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La cantanteCalva

El movimiento dramático de vanguardia denominado Teatro del Absurdo tiene su arranque con la obra La cantante calva (1950), de Eugène Ionesco. Este subgénero está fuertemente enraizado en el Existencialismo y también recibe influjos del Dadaísmo y del Surrealismo. La base del texto de Ionesco es el sentido absurdo de la vida humana que, formalmente, se representa dentro de una acción desordenada e incoherente y con un lenguaje caótico y sin sentido. Triunfan los diálogos y los hechos inconexos, irracionales, la mezcla de lo grotesco y lo trágico, los personajes muñequizados, vacíos, la desatención a los espacios y al tiempo que, sin principio ni fin, parece no progresar.